"/> "/>

INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO

 20 de febrero, 2019  •    Actividad Física y Salud Clockwork  •   Miguel A. Ruiz y Borja Pérez

El tobillo, la articulación más importante en el apoyo del pie en el suelo, y por tanto, de la marcha. El tobillo es una articulación móvil, que a su vez necesita mucha estabilidad. Del mismo modo, es una estructura compleja y singular, y para entender su funcionamiento es necesario repasar su mecánica.

El tobillo es la articulación más estable del cuerpo humano. Esta estabilidad es debida a: la configuración ósea entre mortaja tibioperonea y la cúpula astragalina, las estructuras cápsuloligamentosas y tendones. Además el complejo lateral ligamentoso funciona como una única unidad funcional y es el más implicado en los fenómenos de inestabilidad (Sous, Navarro, García, Brito y Ruiz, 2011).

Datos importantes para entender mejor esta estructura:

  • El pie está formado por 26 huesos, más la tibia y el peroné (que se suman al tobillo).
  • El tobillo es una articulación con una fina capa de cartílago pero muy resistente.
  • Grosor medio del cartílago en el tobillo es de 1,6 mm (6-8 mm en la rodilla).
  • Soporta mucha más carga que ninguna otra articulación del cuerpo humano: entre 5 y 7 veces el peso corporal en la fase final del ciclo de la marcha (3/4 veces rodilla y 2/3 veces en la cadera).
  • Su extensión es similar a cadera y rodilla pero su superficie de contacto durante el momento de carga es un tercio de las anteriormente citadas.
  • Se le considera una articulación biplanar, dos planos (sagital y rotación).
  • Gracias a su complejo sistema, se permite una transmisión progresiva de las cargas desde el retropié hasta el antepié.

BIOMECÁNICA BÁSICA DE LA ESTRUCTURA

Esta articulación consta de tres ejes (Kapandji, 1998):

  • Eje transversal pasa por los dos maléolos y corresponde al eje de la articulación tibiotarsiana (tibia-tarso). Condiciona los movimientos de flexión y extensión del pie en plano sagital.
  • El eje longitudinal de la pierna es vertical, condiciona movimientos de aducción-abducción del pie en su plano transversal y que se hacen con una rotación de rodilla flexionada.
  • El eje longitudinal del pie es horizontal y el del plano sagital. Permite orientar el pie directamente hacia abajo, hacia fuera o hacia dentro (pronación y supinación).

3 Ejes principales del complejo articular del pie (Kapandji, 1998)

 

Posición neutra y movimientos de flexión y extensión de tobillo

INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO

Los esguinces de tobillo el tipo de lesión más frecuente derivada de la práctica deportiva (hasta un 22% total de las lesiones)

El síndrome de la inestabilidad crónica de tobillo es la incapacidad para mantener la movilidad normal del tobillo, perdiendo el control del mismo en determinadas situaciones lo cual se traduce en esguinces de repetición y en una sensación constante de inseguridad durante la realización de ciertas actividades funcionales. (Cruz-Díaz, 2013)

Uno de los problemas principales de los esguinces de tobillo es alto índice de reincidencia de los mismos, ya que si se ha padecido alguno previamente, hay una probabilidad del 80% de volver a padecerlo. Por tanto, podríamos decir que en el síndrome de inestabilidad crónica de tobillo encontraremos estos síntomas:

  • Laxitud ligamentosa
  • Pérdida de propiocepción
  • Disminución de rango de movimiento
  • Edema permanente
  • Aparición de dolor durante ciertas actividades
  • Sensación de inestabilidad

¿A qué se debe la aparición del Síndrome de Inestabilidad Crónica?

Se pueden distinguir principalmente dos factores, intrínsecos y extrínsecos. Los factores intrínsecos puede ser:

  • Aumento de la fuerza de eversión a inversión
  • Aumento de fuerza de la flexión plantar
  • Ratio entre la fuerza de flexión y extensión plantar
  • Miembro dominante
  • Alineamiento de la articulación del tobillo
  • Forma de la bóveda plantar
  • Control postural
  • Etc…

Asimismo, entre los factores extrínsecos podríamos destacar los siguientes:

  • Tipo de actividad realizada
  • Tipo de suelo
  • Tipo de calzado
  • Etc…

Así pues, otro tipo de factores influyentes en la aparición del Síndrome de Inestabilidad Crónica son los congénitos (en función de cada persona).

TRATAMIENTO

A día de hoy, prácticamente todos los casos (exceptuando los más graves en los que hay una importante lesión de las estructuras ligamentosas en los que sí es recomendable la cirugía), son abordados mediante un tratamiento conservador. Estos tratamientos conservadores, ofrecen mejores resultados que inmovilizar absolutamente con escayola (Cruz-Díaz, 2013).

Existen dos tipos de terapias que se han demostrado que son eficaces para el tratamiento de este síndrome:

  • El entrenamiento propioceptivo: Una lesión implica, en la mayoría de los casos, un estiramiento del ligamento encargado de mantener la estabilidad del tobillo (suele ser el ligamento lateral externo, que se opone a una inversión forzada). Al producirse este movimiento, los receptores propioceptivos pueden no llegar a recuperarse a la vez y necesitan un tratamiento específico para optimizar rendimiento (entrenamiento propioceptivo). Las investigaciones concluyen que este tipo de entrenamiento resulta eficaz para la estabilidad dinámica de los pacientes, y mejora la sensación de inestabilidad de los mismos.
  • Movilización articular: Hay varias técnicas de terapia manual para la recuperación de lesiones articulares, ligamentosas, etc. Pero principalmente son dos las más utilizadas cuando se habla de tratar el síndrome de la inestabilidad crónica del tobillo: la propuesta de Mulligan (MWM) y la movilización osteopática (OM), realizadas por profesionales de la fisioterapia principalmente. Los estudios concluyen que este tipo de terapias mejoran la sensación de inestabilidad subjetiva y sobretodo, que los efectos conseguidos tras el tratamiento se pueden mantener hasta 6 después de su aplicación,

“El tobillo es la pieza más perfecta de ingeniería”.                                                                 

                                                   (Leonardo Da Vinci)

 

REFERENCIAS

Cruz-Díaz, D. (2013). Inestabilidad crónica de tobillo: tratamiento mediante movilizaciones articulares y un programa de entrenamiento propioceptivo. Validación de la versión española del cuestionario” Cumberland Ankle Instability Tool”.

Kapandji IA. Fisiología articular: esquemas comentados de mecánica humana (tomo 2), 5a ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 1998

Sous Sánchez, J. O., Navarro Navarro, R., Navarro García, R., Brito Ojeda, M. E., & Ruiz Caballero, J. A. (2011). Bases biomecánicas del tobillo. Canarias médica y quirúrgica.

[ssba]

CONTACTA CON NOSOTROS

Mail. info@zonaclockwork.com

Tél. 625 96 97 29